El Niño será “muy fuerte”: ¿hasta cuándo durará y qué efectos tendrá en 2027?

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"El episodio de El Niño se ha consolidado y, en los próximos meses, se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad muy fuerte", según coinciden los pronósticos de expertos y de los organismos científicos más avanzados del mundo que estudian este fenómeno, el cual suele presentarse cada dos a siete años.

Un tramo del río Lempa durante la sequía provocada por el fenómeno de El Niño, en San Ildefonso (El Salvador), a finales de agosto pasado. EFE/Rodrigo Sura.

Los cambios en la temperatura y en los patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y olas de calor extremo, reconoció en Ginebra la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), uno de los principales organismos científicos de las Naciones Unidas.

La intensidad que alcanzará El Niño se debe, en parte, a las temperaturas excepcionalmente altas registradas en el Pacífico tropical, cuyas aguas bañan las costas de Ecuador, Colombia y Perú, entre otros países. Se prevé que el fenómeno alcance su punto máximo a finales de este año, aunque sus efectos continuarán sintiéndose durante buena parte de 2027.

La ocurrencia de El Niño está generando preocupación en distintas regiones del mundo, especialmente en aquellas que suelen experimentar con mayor intensidad sus impactos y padecer diversos desastres naturales asociados a este fenómeno.

En regiones como Centroamérica, la alteración de los patrones de lluvia ha provocado una severa sequía y escasez de agua, con consecuencias devastadoras para los cultivos de maíz. Miles de familias campesinas ya se han visto afectadas.

En India, las lluvias del monzón se han mantenido por debajo de lo normal durante agosto y se espera que esta situación continúe en septiembre, lo que tendrá efectos negativos sobre la agricultura.

El Niño impacta a escala global. Partes de África, el sudeste asiático y Australia también suelen experimentar lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra cada vez que este fenómeno se presenta.

Desde una perspectiva social y económica, una de las consecuencias más graves es la disminución de la producción agrícola, lo que reduce el acceso a los alimentos en las comunidades afectadas y contribuye al aumento de los precios en los mercados internacionales.

A este escenario se suman las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Irán y Estados Unidos, así como las repercusiones del cierre del estrecho de Ormuz.

Saulo sostuvo que "este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta igualmente excepcionales" y destacó la movilización sin precedentes de los servicios meteorológicos e hidrológicos de todo el mundo.

La OMM señaló que corresponde ahora a los gobiernos y a otras instancias de decisión evaluar esta información y adoptar las medidas necesarias para mitigar los riesgos.

Uno de los aspectos que más preocupa a la comunidad científica es el aumento extraordinario de la temperatura de los océanos, no solo en la superficie, sino también en las capas más profundas.

En la superficie marina, los registros han superado ampliamente los valores normales, con incrementos de hasta 2.6 grados Celsius y una tendencia que continúa al alza en las últimas semanas.

Sin embargo, bajo la superficie del océano, el calor acumulado alcanza niveles aún más excepcionales. En algunas zonas, las temperaturas han superado la media histórica en más de 8 grados Celsius.