"Me robaron 22 meses de vida": chef Edwin Batista tras ser declarado inocente
“Me robaron 22 meses de vida”, expresó con indignación y alivio Edwin Aníbal Batista Henríquez, luego de que el Primer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de La Altagracia lo absolviera de todas las acusaciones que lo mantuvieron en prisión preventiva desde octubre de 2023.
Batista Henríquez, chef ejecutivo con 18 años de trayectoria en hoteles y villas del país, había sido acusado de estafa, asociación de malhechores y falsificación de documentos públicos y privados, en perjuicio de varias personas y de la empresa Shellfish del Caribe.
Sin embargo, los jueces determinaron que la acusación carecía de pruebas suficientes y ordenaron su liberación inmediata mediante la sentencia No. 340-04-2025-SPEN-00173.
El eximputado denunció que, a pesar de contar con arraigo, nunca se le concedió libertad condicional durante el proceso en La Altagracia, y que solo al llegar al tribunal colegiado tres jueces, de forma unánime, reconocieron su inocencia.
Conflicto comercial
Batista explicó que todo se originó por un conflicto comercial entre empresas suplidoras y academias de béisbol donde él laboraba como chef ejecutivo corporativo. “Yo no manejaba pagos ni recibía mercancías, solo solicitaba los insumos. Las academias nunca se querellaron contra mí; al contrario, me respaldaron”, aclaró.
Entre las pruebas presentadas por su defensa figuraba el estado de su cuenta bancaria, que desmentía las cifras millonarias de las que se le acusaba.
“Se decía que había estafado nueve millones de pesos, y eso fue mentira. La verdad salió a flote, pero me costó casi dos años de libertad y de estar lejos de mi hijo de cinco años”, relató.
El chef criticó que su nombre apareciera reiteradamente en medios de comunicación sin que existieran evidencias en su contra, lo que afectó gravemente su reputación profesional. “Mi carrera de 18 años se destruyó en 22 meses”, lamentó.
Demandas por daños
Batista adelantó que interpondrá demandas por daños y perjuicios contra las empresas querellantes y contra el Estado dominicano, al que acusa de haberse sumado a la acusación sin investigar.
“Nunca había tenido problemas con la justicia, ni siquiera una contravención de tránsito. Esto fue una persecución para ensuciar mi nombre, pero la justicia se impuso”, concluyó.